viernes, 29 de junio de 2012

Los hijos de Max Payne


Max Payne irrumpió en nuestras vidas de por allá en 2001, cuando la Matrixmanía estaba en máximo auge, y todas las películas decidieron imitar el famoso tiempo bala. Aunque el proyecto de Max Payne (Que en un principio iba a llamarse Bruce Payne) ya tenía la idea de implantar el tiempo bala incluso antes de que Matrix se estrenara, fue posiblemente el éxito de esta película y la emoción que creó la que le permitió gozar de gran éxito y convertirse en uno de los referentes de los videojuegos de acción.

Más allá de su buena segunda parte y de su más que notable tercera, podemos decir que es una saga con un planteamiento original, que personalmente, al igual que ocurre con la saga Zelda, parece que muy pocas desarrolladoras han decidido "imitar" o explotar la idea para sacar productos similares. Aún así, existen juegos en los cuales el Bullet time es una parte muy importante de la jugabilidad, y he decidido hacer una pequeña recopilación:


1. Stranglehold: (360, PS3, PC)






Si Max Payne tenía una verdadera influencia, sin duda esta era el cine de acción de John Woo (El padre del arte de disparar con una pistola en cada mano), cosa que existia mucho antes que Matrix. Además, cuando uno ve la carrera de John Woo, entiende que Max payne se parece mucho a las películas de este director en las que unía historias con contenido dramático y escenas de disparos muy acrobáticas en general.

Supongo que alguien de Midway fue avispado, y decidió contratar a John Woo para realizar un videojuego al más puro estilo John Woo+Max Payne. El resultado como no podía ser otro, quedó muy John Woo, y esto significa (y que los fans no me maten) Escenas de acción brutales y una historia y personajes que rozan la cutrez cada vez que se dejan los disparos de lado.

Aún así, y pese a que tiene notables defectos (Especialmente en la versión PC en los que hay salidas al escritorio cada dos por tres) es un juego de acción muy frenético, y para los que no busquen nada más allá es altamente disfrutable. Max Payne (como saga) me resulta un mejor juego en la mayoría de aspectos, aunque resulta irónico que en el aspecto donde más destaca Stranglehold por encima de Max Payne sea en el uso que se da del Bullet time. En este caso se ha sabido usar las virtudes del Bullet time de Max payne y además añadir características propias que ayudan a sumar espectacularidad al conjunto, en esta ocasión no solo se relantiza el tiempo mientras damos saltos, si no que además se puede interactuar con el escenario mientras esto ocurre, y por ejemplo podemos encontrarnos balanzeandonos cogidos a una lampara, o bien haciendo un travelling de disparos mientras nos subimos a un carrito con ruedas. En definitiva, un juego muy entretenido.



2. Enter the Matrix: (PS2, Xbox, Gamecube, PC)

Enter the Matrix supuso una apuesta por ampliar el universo Matrix más allá del cine. En este caso se ampliaban aspectos de la historia principal mientras encarnabamos a personajes secundarios dentro de la trama de las películas. Es curioso que con el tirón que tuvo Matrix y el Bullet time tras Max Payne no fuera hasta 2003 que se decidiera sacar un videojuego bajo el sello de Matrix. Finalmente el resultado fue irregular, aunque no por ello poco disfrutable.

ETM tenía una gran ambientación, y además contaba con la participación de Yuen Wo Ping, el coreógrafo de las escenas de acción de la película. Así pues, aparte de disparar con armas a dos manos también podíamos acabar con nuestros enemigos a base de Kung Fu, todo esto combinado con el más que presente tiempo bala (el gran protagonista de hoy).





El resultado era bastante interesante, y permitia disfrutar de un juego variado. Lamentablemente tecnicamente no estaba a la altura y presentaba un acabado tosco que daba la sensación de que los chicos de Shiny Entertainment les había entrado la prisa por acabar el juego lo antes posible. El principal defecto de este título lo encuentro en que se quiso hacer demasiado arcade y nuestros protagonistas apuntan a sus enemigos de forma totalmente automática, lo cual el juego en muchas ocasiones se convierte en un machacabotones, aún así no deja de ser divertido e interesante para los fans de esta saga.


3. The Path of Neo: (PS2, Xbox, PC)

 

Otro videojuego basado en el mundo Matrix, y como pasó en Enter the Matrix el resultado también fue irregular. En este caso encarnabamos a Neo, y más o menos teniamos que revivir momentos que sucedían en las películas de Matrix. Aunque tecnicamente era algo mejor que Enter the Matrix, tampoco era la panacea. Shiny entertainment estaba también detrás de este juego.

No me voy a extender mucho con este juego, porque básicamente nos va a ofrecer algo muy similar a ETM en lo jugable, y en cuanto a contenido es bastante inferior, aún así para pasar el rato es un juego más que interesante, eso sí, no espereis maravillas por su parte. La gran diferencia que hay es que en este caso el apuntado no es automático. Poco más.



4. Wet: (360, PS3)




Wet es algo así como un intento de explotar al máximo el Bullet time, y vaya si lo explota, lo explota tanto que uno acaba aburriendose de que todo vaya tan lento. Saltos, disparos, espadas, cabriolas varias y todo al ralentí. La idea era buena y contaban con protagonista buenorra sobre la que apoyarse, pero al final, pese a ser el juego que quizás explota en mayor medida las posibilidades del Bullet time, no acabó de cuajar.


¿Por qué? Esencialmente porque se centraron tanto en el Bullet time que el resto del juego no estaba a la altura en ningún aspecto, ni tecnicamente, ni a nivel de historia. Además jugar sin usar el Bullet time era sinónimo de enemigos casi inmortales. Así pues Wet era una gran idea que se quedó en un quiero y no puedo. De todos modos nunca está de más darle una oportunidad, uno siempre puede sorprenderse y divertirse con algo que los demás consideran malo. No sería la primera vez.




5. Dead to rights: (PS2, Xbox, Gamecube, PC)




Aquí os dejo el último juego de mi lista. En este caso Dead to rights era un juego que tuvo dos secuelas, una para la misma generación de consolas que su primera parte, y la otra ya para la nueva generación. En ninguno de los tres casos estamos ante un gran juego, es completamente mediocre en todos sus aspectos, tanto en el uso del Bullet time como en el resto de sus facetas, pero no deja de ser un buen entretenimiento cuando uno no tiene mucho que hacer.

Mezcla de disparos con peleas mano a mano, y con un amigo perruno. Algo así como si Tintín y Milú fueran de Hong Kong y participaran en películas de John Woo. Poco más se le puede sacar a este juego, Bullet time bastante limitado y peleas entretenidas. Para pasar el rato.



¿Sólo 5 juegos? La verdad es que estos no son los únicos juegos que utilizan el Bullet time como elemento de la jugabilidad, por ejemplo tenemos: Fear, Red dead redemption, Call of Juarez y un largo etcétera, pero en estos casos la jugabilidad dista mucho de parecerse a Max payne, y el Bullet time es algo más anecdotico y que se usa con mucha menos frecuencia, convirtiendose en algo no especialmente destacable dentro del conjunto jugable.

Con esto me despido de un mes de larga inactividad debido a examenes y cosas de esas que hacen que uno esté ocupado. Ahora que ya soy libre espero escribir de forma más asidua.

viernes, 25 de mayo de 2012

Locomalito y los píxels

El otro día una amiga mía que conoce mi gran devoción por los videojuegos antiguos y mi amor por todo lo que huela a juego retro, me habló de Locomalito, un desarrollador de videojuegos que se dedica a diseñar juegos en un pequeño cubículo inspirados en los juegos de antaño. Ya sabéis, pixels, manejo sencillo, y sobre todo adicción.



Rápidamente dejé de hacer todas esas cosas importantes que tenemos que hacer los estudiantes, y me dije: "Lo mejor que puedes hacer ahora es echarte un vicio" y me dio por ir probando sus juegos, el primero que elegí fue:

Maldita Castilla:

Este juego me hizo especial gracia por encima de los demás,  por el hecho de ser un lugar común, bueno yo no soy de Castilla pero un servidor ha veraneado por esos lares y bueno, lo familiar muchas veces llama, si no nunca hubiera probado esa bazofia de Wheelman con Vin Diesel paseando por Barcelona.

Pero vayamos a lo importante, el juego. El protagonista es Don Ramiro, él ha de expulsar el mal que reina en las tierras de Tolomera del rey, todo esto ayudado por unas espadas (que lanzamos) y otras clases de objetos contundentes (Que lanzamos también) cuyo fin es siempre ir lastimando a nuestros enemigos. Hay gran variedad de enemigos, y los escenarios pese a tener todos una ambientación común son bastante variados.


Maldita Castilla recuerda a juegos clásicos como Ghosts and goblins o Black tiger. Aunque a mi me ha recordado mucho también a Risky Woods. Hasta donde me he llegado del juego parece que la dificultad no es tan alta como en los casos antes mencionados, pero tampoco es que nos lo regalen todo, el juego consigue convertirse en un reto interesante. Personalmente me ha parecido  muy divertido, y con un regusto a recreativa que me encanta.

Desgraciadamente sólo está disponible la versión Demo a día de hoy, pero os recomiendo a todos que le deis una oportunidad porque es francamente divertido, y está muy logrado en todos los aspectos.


L'Abbaye des morts:

En el siglo XIII surgieron en Francia los Cátaros, estos predicaban la pobreza de Cristo y la busqueda de una vida sin aspiraciones materiales. Fueron perseguidos y ejecutados. Este juego trata la historia de Jean Raymond un monje que consiguió escapar encerrandose en una vieja iglesia, en la que desgraciadamente le aguardaban muchos peligros.

Este juego usa unos gráficos muy a lo Spectrum, y es una especie de mezcla entre aventura/plataformas, muy entretenido, con una curva de dificultad alta y altamente adictivo, como todos los juegos de aquella época. Hay que pensar que como la duración no solía ser el punto fuerte de aquellos juegos el reto tenía que ser importante para que un jugador no acabara el juego en una tarde.

A lo largo del juego podemos encontrar enemigos tan temibles como ratas, pinchos, murcielagos con cara de calavera y toda esa clase de fauna que uno suele encontrarse en los videojuegos. Ante todo un consejo, si algo se mueve seguramente sea peligroso.


Hydorah:


R-type sería un título conocido por todos y que podria describir en gran medida lo que nos vamos a encontrar en Hydorah, aunque a mi de buenas a primeras me ha recordao a un juego de Mega Drive llamado Gaiares, pero solo ha sido un recuerdo vago, especialmente porque la imagen del principio es muy parecida a la del juego mencionado.

Como suele ser habitual en los juegos de naves de acción lateral (o vertical) la dificultad es endiabladamente alta, y como siempre nos encontraremos con enemigos raros (aunque no llega al nivel de Bizarrez que uno podria encontrar en el genial Parodius).

 La verdad es que si me pongo a pensar parece tener influencias de mil juegos, aunque a nivel gráfico a lo que más me ha recordado es a un arcade de acción vertical llamado Soldier Blade que jugué en la consola semi-desconocida  Turbografx.

Sea como sea, todos estos juegos que estoy mencionando son juegos noventeros, y la filosofia de este juego (como se nos indica al ejecutarlo) está directamente inspirada en los juegos de los años 80, así que una cosa os puedo asegurar, la dificultad es muy alta, y es muy divertido.


Viriax:

Eres un virus, y tu objetivo es infectar por completo el cuerpo de un humano, desgraciadamente este cuerpo se defiende mediante nanobots, que quieren impedir tu noble propósito. La idea de este juego vino según palabras del propio creador de: "cuando me recuperé de una enfermedad desconocida en septiembre de 2010, enfermedad que me tuvo alejado del desarrollo por un tiempo. Este juego está dedicado a aquel virus desconocido!"

Así pues nuestro objetivo como virus que somos es ir infectando el cuerpo poco a poco, y con cada nivel lo iremos infectando un poquito más. El principal reto del juego lo encontramos en que la energia de nuestro virus se va agotando, lo cual nos obliga a ser rápidos, y que en cada nivel podemos conseguir distintos tipos de puntuación, haciendo que se convierta en un título altamente rejugable debido a que nos instará a superarnos.


Como apunte quisiera remarcar que el juego cuenta con una banda sonora buenísima, y más si uno es fan del chiptune. Por otro lado, considero que es el juego más adictivo de Locomalito, y no he sabido ver algún tipo de influencia por parte de algún juego antiguo.


8bit Killer:

Como su propio nombre indica la cosa va de matar, y además de hacerlo con aspecto de 8 bits... Pero dentro de una filosofia 3D, la verdad es que es una mezcla extraña, pero a la vez curiosa. El juego es muy al estilo de Wolfenstein 3D, y se trata de ir pasando niveles mientras matas a todo tipo de enemigos.






Quien haya jugado a Shooters de la vieja escuela sabrá perfectamente de que tipo de juego estoy hablando, pero ojo, hablo de la vieja escuela de verdad, esa en la que para abrir puertas necesitabas llaves, y para curarte tenias que coger (o más bien pisar) botiquines.

En este caso la historia va de un futuro (2488) no demasiado bueno, en la que una gran guerra ha puesto a la humanidad al borde de la extinción, y por si eso no fuera poco un elemento venido del espacio llamado el gran cerebro, se ha dedicado a hacer lo que hacen los políticos en general, prometer y luego mandar a los suyos a tocar las narices al personal, así que unos pocos deciden resistirse e irse con los perroflautas a pro... Esto... En realidad lo que hacen es armarse e ir a matar al gran cerebro. De ti depende que lo consigan.


Verminest o Verminest 83:

La diferencia entre Verminest y Verminest 83 es que el primero es en 3D, sí, has leído bien, 3D, solo que en este caso no es como en el cine que te cobran 2 euros de más por las gafas, bueno necesitas tener gafas 3D (de esas con un plastico azul y uno rojo) cosa que por casualidades del destino yo tengo. No hay más diferencias aparte de las relacionadas con el aspecto.

En este caso tenemos ante nosotros el típico "matamarcianos" de toda la vida, muy al estilo de Galaga, puedes jugarlo en la versión psicotrópica con marcianos que se salen de la pantalla, o puedes jugarlo en la versión ochentera, pero en el fondo será lo mismo.






Pero no entendais "lo mismo" como algo malo, simplemente se nos brindan dos posibilidades de acercarnos al mismo juego, una para los que damos la talla (Gafas 3D) y otra para los que no la dan se crean que sí.

La cuestión final es que tenemos un juego muy adictivo y altamente interesante, que os recomiendo mucho a todos, y que sin duda hará las delicias de todos los fans de los juegos retro.


Y con Verminest llego al final de este interesante pero largo artículo. Creo que la iniciativa de Locomalito es muy buena porque nos permite rememorar viejos tiempos pero probando cosas nuevas, y eso en una industria del videojuego donde a nivel de compañías grandes cada vez se innova menos y se hacen juegos más clónicos, siempre es de agradecer.

Disfrutadlo.









lunes, 7 de mayo de 2012

Blizzard y sus juegos no tan conocidos

Si yo digo el nombre de Blizzard lo primero que dirá la gente será o World of Warcraft, luego seguramente digan Diablo y finalmente digan Starcraft. Blizzard es una compañía vampiro, sólo que en vez de sangre te chupa tiempo de tu vida. Pero hoy no voy a despacharme agusto contra todos los fans de esta compañía destrozavidas. Hoy voy a recordar tiempos antiguos de Blizzard, donde hacia juegos normales y muy buenos también.

¡¿Como?! ¿¡Que Blizzard tiene OTROS juegos!? Sí amigo, incluso tuvo un proyecto de aventura gráfica basada en el mundo de warcraft que coincidió con la época de crisis del género, y que se acabó anulando. El juego pintaba francamente genial, pero al final todo quedó ahí. Hubo suicidios masivos y esas cosas que suelen pasar cuando se cancela algún proyecto esperado, pero hablemos de los juegos que SÍ hizo Blizzard.


1. The lost Vikings: 1992 (PC, Mega drive, Snes, GBA y Amiga)


The lost Vikings como bien dice su nombre, y aunque mi comentario vaya a ser tremendamente redundante, es un juego en el que controlamos a tres vikingos perdidos, y hasta aquí la obviedad del día. Aparte de esto, es un juego de plataformas/aventura con una filosofía muy similar a lo que puede ser un Abe's Oddysee, donde nuestro ingenio juega un papel clave.

Cada uno de los Vikingos tiene unas habilidades concretas, está el pelirrojo con pose de portero de discoteca cuando te dice que está lleno y que no entras con esos zapatos (Eric), cuyas habilidades son correr, saltar y embestir con su casco como si fuera un toro bravo. Luego tenemos al gordo que no se le ven los ojos, se defiende con su escudo y puede planear con él si se lo pone en la cabeza, se llama Olaf como el 90 % de los vikingos y supongo que le gusta comer y beber cerveza (vaya digamos que es el más vikingo de los tres) Luego está el de la espada (Baelog) que como podeis imaginaros da espadazos y no hace falta que os diga para que sirven sus espadazos , también tiene un arco con flechas.

Combinando las habilidades de los tres vikingos hemos de ir superando distintos niveles, cuya dificultad va in crescendo y que nos asegurará autenticos quebraderos de cabeza en muchos momentos. Personalmente el mejor juego de Blizzard pre-epoca vampiro videojueguil.

2. Rock and Roll Racing: 1993 (Mega drive, SNES, Gb)





Este era un juego de esos de carreras al más puro estilo Mario kart, ya sabes varios personajes entre los que elegir (aunque daba un poco igual, porque no los veias en ningún momento porque el coche era cerrado...) varios coches y varios objetos cuyo objetivo era el de jorobar a tus contrincantes para acabar adelantandolos.

Si hay un juego que pueda ensuciar un poco la excelente trayectoria que ha tenido Blizzard es este, no es malo, pero tampoco es nada del otro mundo, es decir hay cosas mucho más interesantes en las que perder el tiempo. Entretenido sin más, y un juego tremendamente regulero que no destacaba en nada en su momento. 


2. Blackthorne: 1994 (Snes, Sega 32x, PC, GBA, Mac )



Esta vez Blizzard volvió a un juego de plataformas/aventuras pero con un toque más serio que en The lost vikings, donde el sentido del humor estaba presente a lo largo de todo el juego. Aquí encarnabamos a un tío con pintas de hippy guarro, que era enviado a un planeta llamado Tuul (no parece que se destrozaran mucho la cabeza con el nombre), con aspecto futurista y poblado de una fauna hostil de lo más variopinta.

La filosofia de juego parece cercana a un prince of persia con escopetas, y sin tiempo límite. La ausencia de este, hacian de Blackthorne un juego bastante pausado, en el que a pesar de tener sus momentos de acción, lo normal era tomarse las cosas con calma, porque los enemigos solian ser bastante estáticos y a no ser que te acercaras no te prestaban mucha atención.

En lineas generales es un juego bastante bueno, aunque no demasiado conocido, supongo que en parte condicionado por la salida de Warcraft: Orcs & humans ese mismo año. Warcraft se convirtió en un éxito absoluto de ventas, y supuso el principio del fin para la vida de muchos jovenes (y no tan jovenes)

 (Warcraft Adventures)

En fin, a partir de Blackthorne, y gracias al éxito del primer Warcraft, Blizzard empezó la transformación en vampiro, le siguieron la secuela de Warcraft y la primera parte de Diablo que acabaron confirmando que aquella compañía normal que hacia videojuegos normales, acabaría dedicandose a otro negocio. El de robar el alma de la gente que probaba sus juegos.

Así hasta hoy, donde millones de jugadores juegan a World of Warcraft, y muchos otros millones se frotan las manos (y no solo las manos) con la inminente salida de Diablo 3. Blizzard se ha adueñado de sus almas... ¡Y es irreversible!




martes, 1 de mayo de 2012

Catechumen

Muy buenas, echando la vista atrás parece que solo hablo de juegos de acción en primera persona, y aunque mi repertorio videojueguil tiene muchos matices y es muy extenso, hoy no va a ser el día en que os muestre argumentos en contra de mi tendencia de cara a los shooters. ¿Adivinais sobre que género os voy a hablar? Sí señor, ¡un shooter en primera persona! Eso sí, esta vez aparte de un Shooter se trata de uno de los juegos con el planteamiento más absurdo de la historia.

Y el juego que nos ocupa hoy es:


Su nombre por si solo ya inspira respeto máximo. CATECHUMEN, se le llena la boca a uno con solo pronunciarlo, en nuestra cabeza resuena con fuerza su nombre, Catechumeeeeen, Catechumeeeeen, mientras más se repite el nombre mayor es la inspiración, y más ganas tenemos de darle a iniciar nueva partida,  queremos matar, llevarnos a todo el mundo por delante, es la hora de sacar las armas y asesinar a quién se aparezca por la pantalla, pero... Espera ¿Qué ocurre? ¡Aquí falla algo!


¡Pues no falla nada! El único que falla aquí eres tú, por sádico, violento y mala persona ¿Acaso querias matar pecador? ¡Pues este no es tu juego! Aquí la cosa es bien distinta, nuestra tarea principal es la de convertir las pútridas y fecales almas de nuestros enemigos, en almas impolutas a las que permitan entrar en el cielo. Así que armate con tu espada/crucifijo y mándalos a todos con el santo padre.






Seguramente que al leer estas lineas la primera palabra que os venga a la mente es la de: Apasionante. Pues sin lugar a dudas, especialmente si sois de ese tipo de personas que pueden encontrar apasionante el masoquismo. Jugar a Catechumen es como practicar la auto lesión electrónica. Aburrido, absurdo y con una jugabilidad lamentable.


Si uno se para a mirar su imágenes ve que lo único lamentable en Catechumen no queda ahí, y que los gráficos tampoco es que sean la octava maravilla, no lo eran ni en su tiempo ni lo habrían sido tres años antes de su lanzamiento ¿Qué clase de ser humano pudo concebir tal atrocidad? ¿Que clase de criatura representa que es lo que sale en la última imágen? ¿El híbrido bastardo entre Gollum y Gizmo?


Sea como sea, probar un producto como este siempre va bien si somos los típicos padres repipis que piensan que sus hijos se van a volver asesinos en potencia por jugar a juegos tan peligrosos y ofensivos como GTA, cuya calificación por edades a nadie importa, y cuyo peligro potencial para nuestra salud como sociedad es algo a tener muy en cuenta si no queremos que nuestro día a día se llene de asesinos, violadores y demás chusma.


Tomad a Catechumen entre vuestros brazos, y así sereis como esa parte guay de la sociedad que juega a shooters, pero a su vez sereis moralmente superiores por haber encontrado ese juego que os permite pegar tiros sin que nadie muera, y así tendréis las almas limpias como los enemigos abatidos en este juego.

Para acabar dejo una pregunta al aire ¿Se echarán en el Vaticano unas partiditas a Catechumen?

sábado, 14 de abril de 2012

Curiosidad - Doom versión chiquito de la calzada



Doom es sin duda uno de los grandes de la historia de los videojuegos. Un juego que en su momento fue toda una referencia y que, aunque no inventó un género, se convirtió en el máximo exponente de los shooters en primera persona. Hablar de Doom es hablar del shooter más influyente que ha existido. Divertido como pocos.

Por otro lado y de forma paralela, la mayoría de españoles conocerán un gran humorista que apareció hará unos años ya por televisión, y que con sus gritos y su forma original de hablar consiguió hacer reir a muchas personas. Un humorista original y muy divertido también.

Pero hay algo más divertido que Doom y Chiquito por separado, y eso es... ¡Jugar a Doom con sonidos de chiquito de la calzada! Sin duda se trata del videojuego definitivo. Para muestra este video:



Increíble, sin palabras, grande, grandiosisimo y además gratis. Si quereis haceros con el juego definitivo, primero necesitais conseguir Doom, cosa sencilla y legal, ya que su primera parte es abandonware, por ejemplo lo podeis conseguir de aquí, Más adelante debemos conseguir el programa Dos-box, y finalmente descargarnos el archivo Chiquito.wad, que lo podemos conseguir de aquí.

Una vez hecho esto, y desde dos-box basta con que antes de ejecutar Doom, escribamos -file chiquito.wad, de modo que nos quede así: C:/Doom/doom -file chiquito.wad

A disfrutarlo.
Enlace

miércoles, 11 de abril de 2012

La máquina del tiempo - Crusader no Remorse

Hola a todos. Tras una pequeña ausencia debido a la desaparición de internet en mi vida, vuelvo ante vosotros para haceros llegar otro artículo. Esta vez la cosa va sobre un videojuego antiguo, y es que no solo de la actualidad vive el jugón, también hay pequeñas joyas en la historia del videojuego que, desgraciadamente, cuando las mencionas son pocos los que dicen acordarse.

Hoy os hablaré de:

Corría el año 1995, y los ordenadores 486 empezaban a quedarse un poco atrasados, los pentium empezaban a ser la nota predominante, y las aventuras gráficas eran el pez gordo del mercado videojueguil, junto a los plataformas y los juegos de acción.

Crusader no remorse era la primera parte de dos juegos que mezclaban acción/aventuras con una jugabilidad muy avanzada para la época, donde se nos permitía interactuar con el entorno a muchos niveles. La historia nos situaba en pleno siglo XXII, un futuro donde el gobierno era de esos gobiernos que tanto gustan en la Sci-fi, totalitario, opresor y seguramente de derechas. Nosotros trabajábamos para el malvado gobierno, pero un día estos decidian deshacerse de nosotros por vete tu a saber que motivos, la crisis y los recortes quizás, y era entonces, cuando llevados por el odio, decidíamos patear culos y pasarnos a la resistencia, como cuando un niño se enfada y decide no respirar más.



Crusader era un juego de vista isométrica con toques de aventura, infiltración y acción, al más puro estilo Deus ex, cosa que no es de extrañar ya que el cerebro que está tras ambos juegazos no es ni más ni menos que Warren Spector. Cuando uno juega a CNR puede ver muchas similitudes con Deus ex, y sin duda se nota el sello del autor. Como apunte personal señalaré que cuando jugué a Deus ex por primera vez pensé que era como hacer un shooter con toques de rol basado en Crusader, desde luego no andaba mal encaminado.

¿Qué es lo que lo hace tan bueno? Digamos que principalmente sus posibilidades jugables. Crusader no era un simple juego de avanzar mientras matábamos todo lo que se movía. Teniamos un entorno lleno de elementos con los que interactuar, a un nivel increíble para la época. En la primera misión debíamos infiltrarnos en un cuartel enemigo y colocar una bomba para hacer explotar un generador. Para ello debíamos acabar con los guardias que nos salian al paso, y si nos apetecía dedicarnos a rebuscar en sus bolsillos, en busca de munición, créditos o alguna llave para abrir una puerta que no nos dejaba avanzar.




Lo malo es que en ocasiones uno no encontraba la llave ¿y entonces que podía hacer? Lo más silencioso sería invertir una parte de nuestro tiempo en buscarla, o bien siempre podiamos hacernos con una bomba de detonación remota y volar por los aires la dichosa puerta. Esto llamaría la atención de los guardias, pero nada que no pudieran solucionar unos cuantos disparos certeros, o bien un buen disparo a un barril cercano lleno de combustible, lo cual haría arder a nuestro enemigo mientras gritaba de dolor.

Esto es solo un ejemplo, pero habían muchas más cosas por hacer, teníamos la posibilidad de introducirnos en los ordenadores para recoger información, algunas veces simples banalidades y en ocasiones el código de una puerta, y en los mejores casos acceder al control remoto de un robot que nos permitia destruir todo lo que hubiera a nuestro paso, no solo a los enemigos, si no también los escenarios ya que estos podían ser destruidos casi en su totalidad.



No solo podíamos interactuar con los ordenadores, también con las alarmas, podíamos destruir cámaras, torretas, utilizar máquinas que restauraban nuestra salud, abrir cajas fuertes, utilizar máquinas teletransportadoras, observar de forma remota cámaras de seguridad, y un largo etc. Que hacían del juego una experiencia muy rica y que nos permitía enfrentarnos a las misiones de distintos modos.

Además de todo esto, contabamos con un importante arsenal de armas, y con un inventario en el que llevabamos toda clase de objetos, desde botiquines a bombas con forma de araña que podíamos mover por el escenario y que explotaban en cuanto contactaban con algun enemigo, o bien cuando se estampaban contra la pared debido a nuestra torpeza controlándolas.


Como podemos observar era un juego con amplias posibilidades jugables, que además contaba con una genial banda sonora, una historia interesante (aunque carga de tópicos a mansalva), una duración elevada y con una curva de dificultad muy bien ajustada y además contaba con actores reales en las secuencias de video, algo que a día de hoy está prácticamente extinto en el mundo del videojuego, pero que durante un tiempo se creyó que era una opción a tener muy en cuenta.

A nivel gráfico, evidentemente que se le notan los años, pero creo que ha sabido envejecer muy bien, presentando unos efectos que a pesar del paso del tiempo, no resultan desagradables a la vista, ni tienen un aspecto cutre. Diecisiete años no son poca cosa desde luego, y los aguanta con mucha dignidad, podríamos decir que ha envejecido al estilo Jordi Hurtado y no al estilo Belén Esteban.



CNR contó con una segunda parte, llamada Crusader no regret, según la crítica algo mejor que su predecesora. En mi opinión es ligeramente mejor la primera parte, pero no hay una gran diferencia entre ninguno de los dos juegos a casi ningún nivel. Como aspectos negativos a destacar serian los abundantes tópicos en los que cae la historia y además el sistema de control que aunque no era malo, puede resultar algo tedioso para los que nos hemos acostumbrado a jugar con el teclado y el ratón. Debemos tener en cuenta de que se trata de un juego 2D que emula un entorno en 3D y eso se nota a nivel jugable.

En definitiva, un gran juego, especialmente recomendable para los fans de Deus ex. Como curiosidad comentar que es un juego Abandonware, lo cual signifíca que podeis conseguirlo de forma gratuita y totalmente legal. Así que no teneis excusa. Eso sí, necesitareis Dos-box (un programa que emula ms-dos) para poder jugarlo en ordenadores actuales.


sábado, 31 de marzo de 2012

Old school vs. New School (Parte 1)

Los videojuegos avanzan rápidamente, podríamos decir que han sufrido una constante evolución, no solo a nivel técnico (gráficos y otras historias) si no también a nivel jugable. Uno puede pensar que todo lo que implique avanzar es bueno, a fin de cuentas unas máquinas más potentes bien pueden permitirnos hacer lo que hacíamos antes pero de forma mucho más detallada, y ampliando nuestras posibilidades jugables en gran medida, pero desgraciadamente si uno observa el panorama actual parece que solo se haya avanzado en el tema tecnológico, porque en lo jugable quizás no se está avanzando tanto como se podría.


Bien, hagamos pues un repaso de distintos géneros y a ver que tal andan las diferencias. Esta es solo la primera parte, en sucesivos artículos iré haciendo comparativas de otros géneros, hoy toca:



Acción en primera persona

Cojamos como punto de partida el shooter más popular de antaño, Doom 2, y a su vez cojamos el shooter más popular de la actualidad Call of duty, no hablaré de ninguno en concreto, puesto que exceptuando el primero todos beben de una filosofía de juego muy similar.



Como puntos en común tenemos juegos cuya misión principal es deshacerse de todo lo que nos impida avanzar, a tiros y de forma violenta, el diálogo no es una opción. En ambos tenemos un buen arsenal a nuestra disposición para llevar a cabo nuestro cometido, hasta aquí las similitudes (en lo jugable, evidentemente).

Empezamos con la comparativa, Doom 2 era un juego de pasar pantallas, y su filosofía de juego era plantarte en niveles con un diseño rebuscado, en los que el jugador no solo debía sobrevivir si no encontrar la salida, y para esto tenia que recorrer escenarios laberínticos. En ocasiones uno encontraba una puerta que debía franquear, pero claro, faltaba la dichosa llave para abrirla. Esto en muchas ocasiones era un buen quebradero de cabeza, porque cuando un volvía a por la llave, no sabía como narices volver a donde estaba la puerta, y podías quedarte estancado bastante tiempo.



Este diseño laberíntico, no solo servía para perder al jugador, si no que añadía escenarios interesantes en los que perderse, y un gran número de ubicaciones secretas donde se premiaba al jugador con ítems, ya fueran armas, munición o botiquines para restaurar la salud.Y esto nos lleva a otro punto clave, antiguamente cuando uno estaba malherido en un juego debía encontrar algún modo de curarse, por lo general se solía usar el botiquín. Finalmente y para acabar, la duración de un juego de aquella época solía ser bastante elevada, debido al propio concepto del juego podíamos pasar horas en un mismo escenario hasta encontrar la salida.

Cojamos la máquina del tiempo y volvamos al presente, los escenarios laberínticos han desaparecido casi en su totalidad, ahora en vez de perdernos por un mapa más o menos extenso, lo tenemos todo mascado en ese sentido. Acción sobre raíles, avanzar, matar y fin del nivel. No mucho más. Atrás quedan los botiquines, ahora cuando somos malheridos basta con esperar un rato y aquí no ha pasado nada, estamos nuevos. Así pues contamos con una filosofía de juego basada en matar y no pensar, no hay posibilidad de quedarse encallado (salvo porque seamos incapaces de derrotar a nuestros rivales) solo podemos avanzar, sin posibilidad de retorno. La duración media del modo campaña de un Call of Duty no llega a las 8 horas.





¿De que ha servido la tecnología entonces? Tenemos gráficos mucho más vistosos, pero el alto precio a pagar por este avance tecnológico implica unas posibilidades jugables mucho más reducidas que antaño. La duración media de un juego de nueva generación es más corta que la de un juego antiguo (si nos centramos en su modo de un solo jugador) y al final todo queda en que hemos avanzado en algunos aspectos, pero retrocedido en otros.


¿Esto solo ocurre en los shooters? Ya veremos, por ahora esta es la primera parte de un seguido de comparaciones que haré, con su posterior conclusión sobre la situación actual del mundo del videjuego. Espero que lo hayáis disfrutado.